Dice la canción

Leningrado de Joaquín Sabina

album

Lo Niego Todo

11 de marzo de 2017

Significado de Leningrado

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"Leningrado" es una de las obras más emblemáticas de Joaquín Sabina, incluida en su álbum "Lo Niego Todo", lanzado en marzo de 2017. Sabina, conocido por su estilo narrativo y poético, pone en evidencia su maestría a través de esta canción que nos transporta a una historia contemporánea impregnada de evocaciones del pasado y reflexiones sobre el amor, la memoria y la revolución.

La letra de "Leningrado" narra un encuentro fugaz entre dos personas envueltas en la irreverencia de una ciudad que representa tanto la nostalgia como el anhelo por tiempos menos complejos. La mención del entorno social y político añade un trasfondo relevante; Sabina utiliza Leningrado (actual San Petersburgo) como un símbolo de una era marcada por tensiones históricas. Al referirse a este lugar desde una perspectiva personal, el cantautor desdibuja las fronteras entre lo íntimo y lo global. La imagen de una pensión sórdida donde se produce el amor clandestino evoca no solo la precariedad física del espacio, sino también la fragilidad de los momentos vividos.

El verso que menciona "Me doctoré en tus labios de ocasión" establece un tono juguetón y provoca al mismo tiempo una reflexión profunda: el deseo como forma de curación ante las desventuras del corazón. La ironía aquí es palpable; mientras busca consuelo en los labios ajenos, todavía habita en un contexto crítico donde todo parece estar prohibido o fuera del alcance del control. Esta tensión estuvo presente durante años dentro del marco soviético y resuena a través del título mismo.

Uno de los elementos más interesantes es cómo Sabina desliza comentarios sobre la política con sutileza; menciona situaciones específicas que contextualizan su relato, como el hecho de que aún no había caído el Muro de Berlín ni habían estallado conflictos significativos. Esto permite al oyente percibir no solo la libertad personal deseada sino también una libertad colectiva añorada. La frase “Porque la revolución tenía un Talón de Aquiles al portador” implica críticas hacia los ideales revolucionarios, mostrando cómo incluso las esperanzas pueden ser traicionadas.

A medida que se avanza en la canción, los recuerdos cobran vida con detalles vívidos: "No dormir era más dulce que soñar" captura ese instante mágico donde uno siente que está verdaderamente vivo. El contraste entre recordar esos momentos apasionados y observar cómo se ha transformado todo a lo largo del tiempo es bastante melancólico cuando se hace referencia a encontrarse nuevamente con esa persona años después bajo circunstancias absolutamente diferentes.

En cuanto a datos curiosos sobre "Leningrado", vale la pena mencionar cómo Joaquín Sabina sigue siendo capaz de conectar su vida personal con eventos históricos complejos. A menudo se ha dicho que sus letras reflejan momentos específicos pero universales, convirtiéndolo en un cronista moderno. Su capacidad para manipular el lenguaje con metáforas potentes genera resonancia emocional, atrayendo tanto a viejos admiradores como a nuevas audiencias.

Finalmente, el cierre melancólico donde habla del dolor continuo refleja esa lucha interna propia del artista; por qué seguir escribiendo si duele? La afirmación concluyente refuerza ese ciclo incesante entre vivir experiencias e intentar darles sentido mediante el arte. En definitiva, "Leningrado" no solo es un viaje nostálgico por recuerdos románticos perdidos sino también una crítica sutil al contexto político y social que ha moldeado esas memorias personales —un testimonio genuino del talento literario y musical único de Joaquín Sabina.

Interpretación del significado de la letra realizada con IA.

Me doctoré en tus labios de ocasión
En una sórdida pensión de Leningrado
Sin pasaporte y fuera de la ley
Pero borracho como un rey desheredado

Cincuenta rublos era un potosí
Y tu desnuda un maniquí de grana y oro
Nos dieron llaves de la suite nupcial
Que era un cuartucho de hospital... sin inodoro

Nos quedaba para un vodka con limón
Y un tostón del menchevique de la esquina,
Cuando agonizó el palique, qué ansiedad,
Te empecé a desabrochar la gabardina

No era fácil en la Unión Soviética
Ir por condones a recepción
A años luz de la rutina
Anidó una golondrina en mi balcón

No sé qué nos pasó ni cómo fue,
Que nos cruzáramos aquella noche loca
Balbuceamos cursiladas todo a cien
Y rogamos descosiéndonos la boca
Nos matábamos de ganas de vivir

No dormir era más dulce que soñar
Y envejecer con dignidad
Una blasfemia

Tú con boina, yo con barba, viva el Che,
Recién conversos a la fe del hombre nuevo

No había caído el Muro de Berlín
Ni reventado el polvorín de Sarajevo
Porque la revolución tenía un Talón de Aquiles al portador

Y flotando entre las ruinas
Enviudó una golondrina en mi balcón

Ayer salías, morena, de un café
Ya casi medio siglo que no te veía
Eras rubia, si no recuerdo mal
Dije, y mintiendo, "estás más guapa todavía"

Me aceptaste una cerveza sin alcohol
Se nos había muerto el sol en los tejados
Funerales, y con nada que decir
Vi en tus pupilas un añil mal dibujado

No sé por qué sigo escribiendo esta canción
Pero me sangra el corazón
Cuando lo hurgo

Supe que te casaste con un juez
Y Leningrado es otra vez San Petesburgo

Ni siquiera comentamos si quedamos
Pásame tu dirección
Y de vuelta a la oficina
Se estrelló una golondrina en mi balcón

Porque la revolución tenía un Talón de Aquiles al portador
Y flotando entre las ruinas
Enviudó una golondrina en mi balcón

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