"La procesión va por dentro" es una canción de Fangoria, un dúo pop español que ha dejado una huella significativa en la música electrónica y en la cultura pop del país. El tema forma parte del álbum titulado "Canciones para robots románticos", lanzado en 2016. Compuesta por sus integrantes Alaska y Nacho Canut, la canción refleja su estilo característico de mezclar melodías pegajosas con letras profundas y provocativas.
La letra de esta canción aborda temas como la introspección, el sufrimiento emocional y la hipocresía social. Desde el comienzo, se establece un conflicto interno: el "paradigma gris" representa una visión sombría de la vida que se desea cambiar para avanzar. La frase "Y no me mires así" sugiere el deseo de ser comprendido sin ser juzgado, una necesidad humana universal que resuena con muchos oyentes.
A lo largo de la letra, encontramos una clara ironía en las afirmaciones sobre las interacciones humanas cotidianas. Se menciona cómo una sonrisa o una palabra pueden parecer gestos simples y a menudo vacíos ("No cuesta mucho / Y no vale nada"). Estas líneas invitan a reflexionar sobre las relaciones superficiales que poseen valor simbólico, pero carecen de autenticidad emocional. Al mismo tiempo, destaca cómo a veces es más sencillo ofrecer cada uno esos gestos vacíos que enfrentar verdades incómodas sobre nuestras propias vidas o ayudar genuinamente a los demás.
La repetición del estribillo traído con "La procesión va por dentro" crea un sentido de rutina involuntaria. Esta metáfora visual evoca una lucha interna intensa cuya dirección es incierta. La imagen de un "desfile muy lento / no tiene destino" pone énfasis en lo tedioso e interminable del sufrimiento personal, siendo este dolor oculto tras las apariencias externas. Las voces clamando hacia dioses y santos son eco del desespero humano por respuestas ante las adversidades.
Un aspecto fascinante de esta interpretación radica en cómo Fangoria utiliza elementos visuales para enfatizar lo auditivo; los tambores marcando “una marcha imparcial” simbolizan cómo todos marchamos al compás del mismo dolor humano y colectivo. La conclusión con referencias poéticas a un “vía crucis mental” retrata perfectamente esa carga emocional que cada individuo lleva consigo durante su vida.
En cuanto a datos curiosos desde su lanzamiento en 2016, "La procesión va por dentro" recibió elogios tanto del público como de críticos musicales por su capacidad para abordar temáticas profundas sin perder su esencia bailable característica. Este equilibrio entre seriedad y diversión es precisamente lo que ha consolidado a Fangoria como figuras icónicas en la música española contemporánea.
El legado del dúo continúa inspirando nuevas generaciones, posicionándose no solo como intérpretes sino como comentaristas sociales mediante sus letras astutas y creativas. A través de canciones como esta, logran abarcar sentimientos complejos y difícilmente abordados con naturalidad; ofreciendo no solo ritmos contagiosos sino también reflexiones necesarias sobre nuestra condición humana imperceptibles a simple vista. En definitiva, "La procesión va por dentro" nos invita a mirar más allá de lo superficial e indagar dentro de nosotros mismos para encontrar respuestas auténticas frente al desfile incesante del día a día.